Llevo ya más de un mes en Bremen y durante este tiempo he econtrado varias cosas que me han llamado mucho la atención, tanto de la ciudad como de la gente, la comida, etc. Muchas de estas cosas, han cambiado completamente la visión que tenía de Alemania y los alemanes aunque muchas otras también son justo como me esperaba. Os cuento algunas:
- Las ciudad de los ciclistas. Bremen es una ciudad hecha a la medida de los ciclistas. El carril bici (de color rojo) invade la ciudad y puede verse tanto a personas mayores como a niños de 3 años montando en bici por todas partes. Hay que decir que la infraestructura es muy buena, la ciudad es bastante plana y además, las bicis siguen las mismas rutas y las mismas señales que los peatones, no que los coches, con lo que ir en bici es bastante seguro (no como en España). La bici es algo muy frecuente en Alemania y en general en todo el norte de Europa (a pesar del frío) pero Bremen es la ciudad alemana en la que se realizan más desplazamientos en bicicleta.
- El tráfico. A pesar de ser una ciudad con más de medio millón de habitantes, el tráfico en Bremen está mucho menos congestionado que, por ejemplo, en Oviedo. La razón es que tan sólo el 40% de los desplazamientos dentro de la ciudad se hacen en coche o moto, el resto se hace a pie, en bici o en transporte público. Por cierto, el transporte público funciona muy bien, especialmente el tranvía y yo como soy estudiante ¡puedo hacer todos los viajes que quiera gratis!. Otra cosa, cruzar con el semáforo en rojo conlleva multa también para los peatones, así que cuidadín.
- El pan nuestro de cada día. Para mucha gente, hablar de Alemania es hablar de salchichas (bratwurst) y cerveza. Sin embargo para mí, hablar de Alemania ya es sinónimo de PAN. Hay decenas de variedades distintas, a cada cual más rica por cierto y hay panaderías (bäkerei) por todas las esquinas. Creo que los alemanes podrían vivir sin salchichas, pero no sin pan. Por otro lado, lo de la cerveza sí que es cierto: es LA BEBIDA. Como curiosidad, deciros que la cerveza auténticamente alemana sólo se elabora con ingredientes naturales (no lleva ningún aditivo químico).
- Los alemanes, esos grandes desconocidos. A unque parte de la imagen que tenemos de los alemanes sea cierta (serios, un poco bruscos, fríos, responsables) he descubierto muchos detalles en los alemanes que me hacen apreciarlos y respetarlos mucho. El primero de ellos es que son tremendamente educados, todo es "por favor", "gracias", "disculpe" y siempre seas quien seas tengas la edad que tengas te tratan de "usted", incluso entre la gente joven (evidentemente si eres alguien conocido no). Particularmente, el personal de las tiendas es tremendamente servicial vayas con las pintas que vayas y sea la tienda que sea (¡anda que no tendrían que aprender los del Corte Inglés!). Otra cosa que me encanta de ellos es que tienen un gran sentido del humor y además es un humor un poco infantil (nada de ironías o dobles sentidos, ¡no tienen tanta malicia!). Eso sí, cuando tratan asuntos serios no valen bromas ni comentarios jocosos, ¡les parece fatal!. Supongo que es porque son bastante "cuadriculados". Si están trabajando, sólo se centran en el trabajo. Si están de fiesta, nada de hablar de trabajo o asuntos serios. Cada cosa en su momento.
- Recicla, ¡te harás de oro! Bueno, tal vez no de oro pero por el reciclaje de botellas de plástico recibes dinero (unos 15 céntimos por botella). Hay máquinas para cambiar las botellas por dinero en la mayor parte de supermercados y también en la mensa (la cafetería universitaria). Ya que con nuestro reciclaje las empresas hacen dinero, está bien que al menos nosotros nos llevemos algo, ¿no?
Otro día hago otro post con más de estas curiosidades.
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